Editorial
Una de las peores actitudes en que puede caer un sector económico de éxito, como es el caso de la moda española, es la autocomplacencia.
Susana Frouchtmann
José Luis Morales
Susana Frouchtmann
Primero fue bailarina en el Gran Teatro de Opera del Liceu, en Barcelona, y más tarde se empezó a interesar por la moda gracias a un encuentro casual con Antonio Miró. En 1987, Lydia Delgado abrió su primer taller en la calle Minerva de Barcelona. Más tarde, en 1992, puso en marcha su primera tienda y desde entonces ha desfilado en pasarela Gaudí y más tarde en Cibeles.